El Imperio de Los Sentidos
Existe cierto territorio con características tan peculiares, que lo hacen sitio propicio para el crecimiento de algunos especimenes animales con particularidades sensoriales únicas y además tan exitosas como para haberlos hecho dueños y señores de todo el ecosistema. Paso a detallar dichas singularidades:
1. Vista: Poseen visión lejana tan precisa, que les sirve para vigilar sus latifundios desde grandes distancias; tan grandes que pocos saben que dichos territorios son suyos. Pueden ver mas allá del espectro visible para los demás animales, por lo que la mayoría de sus actividades las realizan en la oscuridad. Sin embargo sus ojos poseen una membrana especial que hace que se vuelvan de vista gorda ante el sufrimiento de cualquiera que no sea de su especie. Los más evolucionados son capaces de tornarse ciegos aún ante el sufrimiento de los de su misma especie.
2. Oído: Su agudeza auditiva hace que escuchen a sus escasos depredadores a kilómetros de distancia, permitiéndoles aplicar sus estrategias de escape o camuflaje con suficiente anticipación para evitar los ataques o aún para convertirse en atacantes. Un elemento adicional de su apéndice auricular interpreta de manera arbitraria cualquier palabra como si fuera una amenaza y al estar conectado directamente al centro cerebral de la agresividad (que ocupa la mayoría de su pequeño encéfalo); desencadena episodios desenfrenados (aunque bien calculados) de furia sin objetivo determinado. Su oreja tiene un músculo que hace que ésta se cierre sobre el conducto auditivo, de forma refleja y rápida, al escuchar lamentos o peticiones de otros habitantes de su nicho ecológico.
3. Olfato: La prominente probóscide que protruye de su cara, capta hasta las más finas partículas que han sido dejadas en el aire por el dinero y de forma instantánea todo su interés se dirige hacia el origen del aroma, haciéndolo desplazar hacia dicho lugar, donde de forma habitual se forman pequeñas manadas (pocos individuos, ya que tienen una pobre capacidad de reproducción), en las que termina por imponerse el más artero (que generalmente no es el más fuerte, ni el más joven). A pesar de despedir un olor nauseabundo, su fino olfato no percibe su propia hediondez; por el contrario; creen emanar el más sublime perfume.
4. Gusto: Aunque aparentan tener un paladar exquisito, ya que parecen ingerir sofisticadas mezclas de alimento; la realidad es que esta conducta es sólo una forma de amedrentar competidores (a mayor sofisticación, mayor poder). Todos estos manjares son almacenados en una bolsa oculta, pues no tienen ninguna capacidad para digerirlos. Su real fuente de sustento procede del consumo de su propia inmundicia, tornándose en un circulo vicioso que asegura su supervivencia aún en los momentos más difíciles.
5. Tacto: Unos dedos que funcionan como tentáculos se encargan de proveerlos de todo aquello que desean, birlando de forma casi imperceptible el objeto de su deseo; luego de lo cual sus poderosas ventosas se adhieren a la nueva posesión para sólo soltarla al morir (momento en el cual ya ha sido tomada por otro de los suyos). En las pocas ocasiones que alguien opone resistencia a la sustracción, los finos tentáculos se convierten en temibles armas que arrasan todo a su paso, hasta lograr su cometido o en su defecto hasta destruir lo deseado para que nadie más lo posea.
Por tan magníficas cualidades algunos los llaman emperadores (no confundir con el pingüino emperador, pues el pingüino podría ofenderse).
"Ave, Caesar imperator morituri te salutant".

"6 Sentidos" Tiago Spina

BORBORISMO CEREBRAL
Colombiano de pura cepa, soñador y un poco loco; amante de las mujeres, del campo, del arte. Con sueños de sanador, llorón en soledad.

























Andrés Magaña dijo
Muy interesante y original.
8 Diciembre 2006 | 09:03 AM