Atavismos
Troncos que resuenan, puños que se agitan, cuerpos cubiertos de pelo, gritos guturales, el temblor en la tierra por la huida de las presas. El corazón agitándose en el pecho, el asalto final de la manada, ocultos tras las rocas y al final la sangre, su calor; machos y hembras desgarrando carne fresca y las crías esperando en los cubiles, voraces, creciendo para hacerse cazadores; así vivieron los abuelos.
Pero llegó el fuego, el regalo de los que encienden las estrellas, empezaron las preguntas.
Comer, procrear, sobrevivir, que mas hay?
Si, esta nueva hambre que se agita en mi cabeza, mil preguntas, no hay respuestas, ¿quiénes somos?, ¿dónde estamos?, ¿qué hay mas allá de las montañas? Ahora compartimos el sabor de la carne con las flamas y algunos aprendieron a hacer crecer las plantas. Ya no nos movemos en invierno, los jóvenes creen que con las llamas se pueden hacer puntas de flecha mas duras que la roca; locos...
Los viejos cantos ya no se escuchan y los dibujos en las grutas, quien los entiende? No duraremos mucho así, ya no soy feliz, extraño los viejos tiempos, todo era mejor entonces.

Mano en negativo Cueva del Castillo

BORBORISMO CEREBRAL
Colombiano de pura cepa, soñador y un poco loco; amante de las mujeres, del campo, del arte. Con sueños de sanador, llorón en soledad.

























isaac dijo
Los mejores tiempos, caro amigo, son ahora o son nunca.
Isaac
21 Diciembre 2005 | 11:04 PM