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Terra
La Coctelera

Categoría: Mujeres y sexo

Carta a San Nicolás

Querido San Nicolás:
Ante todo les deseo una feliz navidad a ti y a los tuyos; sobre todo a esos simpáticos gnomos que te ayudan. ¿Cómo estuvo tu año? Espero que hayas descansado después del arduo trabajo del pasado diciembre. ¿Has estado usando bloqueador solar? Recuerda que el agujero de ozono te afecta de cerca y no creo que uses tu traje rojo todo el año.
Pasando a otras cosas, no sé si recibiste mi mensaje del año anterior en el cual te solicitaba un pequeño presente. Siempre le había escrito al niño dios para solicitar mis regalos, pero creí prudente solicitarte éste a ti, dada la naturaleza del mismo. Debes saber que recibí una carta del niño dios donde me excluía de su club de admiradores ya que parece que su ego es muy sensible. No me parece pudente transcribir ningún aparte, ya que los términos en que fue escrita la misiva deja mucho que desear de una imagen de tal envergadura; dios (padre) lo perdone. Por tal razón y a pesar de que no recibí el regalo que pedía, ni encontré en mi buzón una carta explicativa de tu parte; eres mi única esperanza para recibir un insignificante detalle en estas fechas de regocijo familiar. Creeme que durante todo este año medité sobre las posibles razones para no haber sido merecedor de tu atención y no encontré ninguna. Sin embargo procuré hacer todo mucho mejor estos doce meses, me esforcé con ahinco por ser una mejor persona, cuide cada detalle de mis actos y me preocupé por hacer de éste un mundo mejor.
Venerable San Nicolás, apelo a tu caracter jovial y bonachón, te solicito de manera especial (casi desesperada) que te aferres a lo que muy en el fondo de tu sagrada y obesa (pero no por eso menos agraciada) figura te grita tu cromosoma Y, lo cuál seguramente hace coro con lo que mi cromosoma Y y yo estamos clamando a gritos. Fiel a la concepción de que una imagen puede ser más efectiva para que entiendas que quiero este año, te pido que observes las siguientes y te guíes por ellas para que este pobre y humilde servidor pueda tener una navidad cálida y feliz.

Bisang

Bisang

Foto Filep

Wolfgang Koch

El coctel perfecto

Shummy et Elen (Imagens)

El gran masturbador

Lengua campeona, escaladora de montes mitológicos, premiada en mil ascensos con collares de piernas;
muchedumbres de gemidos vitorean sus dedos, reptiles habitantes de humedales oscuros y ácidos;
temerario explorador nasal de apneas eternas en abisales fondos femeninos;
catador de cocteles secretorios, espeleólogo avezado en grutas de carne;
cazador de pieles, hipnotizador lujurioso, maestro de artilugios, devorador de oídos, amasador de mentes;
libador de cerezas en almíbar de sudor, besador de duraznos de terciopelo;
pintor de grietas olvidadas, escultor de cabello enmarañado;
vampiro insaciable de cuellos que se inmolan, coleccionista de labios verticales y horizontales, de orgasmos trasfixiados;
vencedor, siempre clava su bandera en los cuatro puntos cardinales.

"El gran masturbador" Salvador Dalí

Qué tienen las mujeres orientales?

Harumi Nemoto
Todos tenemos alguna debilidad. Bueno, yo tengo más de una y no se por que las orientales son una de ellas (tampoco quiero saber el porqué).

Mala suerte

¡ 700 años de mala suerte para él que quebró el espejo !

Imagen vista en Foto-Filep

Provocadora

enlace
No se que, no se que; algo se me viene a la mente...

Preludio

Se acerca el día,
la nieve que entumecía mi andar
ahora se derrite a mi paso.

Tu imagen en mi mente toma forma,
cierro los ojos,
te percibo,
tu olor es una emboscada,
me secuestra,
me lleva a oscuros lugares,
me encadena a un susurro en mis oidos
que mi seso no descifra,
pero mi piel erizada lo reconoce como tu voz.

Me alejo del poniente
sintiendo tus senos en mi espalda,
mis manos tiemblan,
te presiento,
mi vientre cosquilléa,
intuye tu peso sobre mis ingles,
marcas rojas aparecen en mi pecho,
efluvios en mi ropa.

El viento se desliza sin permiso entre mis dedos
trayendo el mensaje de tu cabello,
la hora merodéa,
medra la esperanza,
el momento acecha,
lo se porque he vuelto a respirar.

Fotografía de Blacklight Sudio

Calentadoras

En Colombia le decimos calentadoras a las mujeres que hacen hasta lo imposible por excitar a un hombre y cuando ya nos tienen listos, cuando ya estamos que no aguantamos más, hasta ahí les llega el impulso y queda uno mirando al infinito y aguantándose el dolor en la entrepierna. Lo malo es que no son tan escasas. Será que esto se puede incluir en los convenios contra la tortura?.

Esta es la letra de una canción de un Colombiano que las describe en parte.

TU

Tú, la malabarista, te la sabes muy bien,
tiras la piedra y escondes la mano ¡Qué pecado!
Tú, manipuladora, monoseas re-bien,
y no sos más que una calentadora, fritadora.
Tú, la caribonita, te escondes muy bien,
crees que nadie te pilla tras la mascarilla.

Tú, tan provocativa, como una aceituna,
si la masticas ten cuidado que te astilla la pepita.
Tú, la vaciladora, lo meneas re-bien,
pero si uno se arrima a la licuadora te aniquila.
Tú, la re-mamacita, intocable sos,
pero la llave del candado es un trago de tequila, ja ja já!

Tú,tú,tú,tú.

Tú, la ascensorista, cuando nadie mira
ella sube y baja, sube y baja, sube y baja, sube y baja, ¡uy!
Tan acomedida lavando la loza,
si uno se descuida se te mete a la cocina, ¡guau!
Y cómo cocina cuando está a mi lado,
¡el plato más deseado es el pollo asado!

Tú...

Julio Nava